PIDIENDO INTERVENCIONISMO
Gonzalo V. Solano L.
Era el 29 de marzo de 1848 cuando el yerno del general José Antonio Páez, escribió al Ministro Plenipotenciario de los Estados Unidos, Benjamín G. Shield, una carta en cuyos párrafos aflora la propensión de la oligarquía a pedir la intervención de los Estados Unidos en Venezuela, desde los albores de la IV República, esta ha sido la clase de gobernantes que hemos tenido y la que ha creado esa cultura de no apoyarnos en nosotros mismos para afrontar la problemática en Venezuela, sino que parecemos condenados a estar buscando protectores que se ocupen de resolverlos, lo que nunca resulta gratuito, lo que siempre resulta tóxico para la configuración de un pueblo responsable, consciente, forjador y dueño de su destino. Esta historia se repite cual círculo maldito y lo observamos en las actuaciones serviles, pitiyanqui y vendepatria de la dirigencia oposicionista, terrorista y parasitaria que por allí vemos con desadagrables emociones, pues, cualesquiera que se deje llevar por el asco que produce esa dirigencia, fácilmente los mandaría hasta los más recónditos y dantescos de los infiernos. Pero es lo que tenemos, para desgracia de las grandes mayorías nacionales y hay que soportarlos porque no vale la pena mancharse la vida con semejantes individuos, hay que cuidarles y desearles larga vida para que sufran viendo desvanecerse sus maldades entre los aciertos de la revolución bolivariana.
Escribió el yerno de Páez desde Curazao: "Mi amigo: bastante atormentados nos tienen las noticias que los facciosos nos transmiten sobre el estado del General y de Venezuela, especialmente después que el General Zamora nos dio el cruel e inesperado golpe de su sometimiento, pues aunque todo nos ha llegado por conducto sospechoso, sin embargo no deja de afligir; mas si nos ha sido de gran consuelo saber la disposición de los Estados Unidos de favorecer la justa causa, nada menos esperábamos de una república ilustrada que no puede ver con indiferencia la degradación del hermoso sistema que ha abrazado y los esfuerzos de la Inglaterra por hacerlo aborrecible en estas desgraciadas repúblicas presas de la anarquía en su mayor parte; nuestra esperanza, pues, se reanima tanto más cuanto que el ilustrado Representante de aquella gran nación es testigo de nuestra justicia, de la barbarie que amenaza corromper el sistema en Venezuela y de la activa parte que en ella está tomando hace tiempo el Representante de Inglaterra.
Parece que el gobierno inglés se ha propuesto hacer aborrecibles las instituciones republicanas para despertar en estos pueblos ideas monárquicas; en la Nueva Granada están también en dificultades y sabemos que el señor O'Leary está a la cabeza de la fuerte oposición que se hace a la ilustrada administración del señor Mosquera, y no podemos dejar de ver un plan maquiavélico cuando allí atacan al gobierno porque es ilustrado y hace la felicidad de la República y acá lo apoyan porque es torpe y hace la desgracia de Venezuela: los Estados Unidos pues, son los heraldos de los principios republicanos no pueden menos que interponer su influjo y su poder en favor del orden y de la felicidad de estas Repúblicas sin la cual no sería extraño que cansadas de anarquía, de desorden y de miseria renazcan en algunas, partidos monarcomados buscando el reposo de algún modo: ojalá sea Venezuela protectora de la unión americana, para conservar la pureza del sistema hermoso del Nuevo Mundo; los Estados Unidos no pueden menos que intervenir o amenazar; establecida esta política cesará el pernicioso influjo de la Inglaterra que se ha propuesto corromper y destruir; prosperarán estos Estados y todo el mundo tendrá fe en nuestras hermosas instituciones entre nosotros. Usted no ignora que la Inglaterra tiene sus miras sobre el Orinoco y La Guajira. ¿Permitirán los Estados Unidos que seamos destrozados moralmente para hacerlo después físicamente? ¿Apoderarse la Inglaterra del Orinoco, llave de la América meridional, no es manifestar duramente sus miras invasoras sobre este Continente?
Yo me he permitido hacerle estas reflexiones no porque crea influir en sus deliberaciones sino bajo la confianza de la amistad que se ha servido dispensarme, y como las opiniones de un amigo..."
José María Francia
Por estas mismas razones que otrora se tuvo para con la Inglaterra, también rechazamos frontalmente las pretensiones rapiñescas de los Estados Unidos que empleando los mismos métodos de los imperios de todos los tiempos busca implantar a la fuerza su modelo de explotación capitalista a su conveniencia e interés de apropiarse de nuestras riquezas. de colonizarnos la mente y dominar nuestra voluntad, y sin tomar en cuenta la realidad nacional, no cesan de hostigar a nuestro pueblo para que aborrezca a nuestros gobernantes, puestos allí por voluntad soberana, libre e independiente del pueblo venezolano, y para que se aborrezcan nuestras instituciones, consagradas todas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, única aprobada en referéndum por el pueblo venezolano y de cuya aprobación o no por parte de Estados Unidos y sus lacayos internos y externos, nos sabe a cazabe.

