miércoles, 27 de diciembre de 2017

Intervencionismo

PIDIENDO INTERVENCIONISMO
Gonzalo V. Solano L.
Era el 29 de marzo de 1848 cuando el yerno del general José Antonio Páez, escribió al Ministro Plenipotenciario de los Estados Unidos, Benjamín G. Shield, una carta en cuyos párrafos aflora la propensión de la oligarquía a pedir la intervención de los Estados Unidos en Venezuela, desde los albores de la IV República, esta ha sido la clase de gobernantes que hemos tenido y la que ha creado esa cultura de no apoyarnos en nosotros mismos para afrontar la problemática en Venezuela, sino que parecemos condenados a estar buscando protectores que se ocupen de resolverlos, lo que nunca resulta gratuito, lo que siempre resulta tóxico para la configuración de un pueblo responsable, consciente, forjador y dueño de su destino. Esta historia se repite cual círculo maldito y lo observamos en las actuaciones serviles, pitiyanqui y vendepatria de la dirigencia oposicionista, terrorista y parasitaria que por allí vemos con desadagrables emociones, pues, cualesquiera que se deje llevar por el asco que produce esa dirigencia, fácilmente los mandaría hasta los más recónditos y dantescos  de los infiernos. Pero es lo que tenemos, para desgracia de las grandes mayorías nacionales y hay que soportarlos porque no vale la pena mancharse la vida con semejantes individuos, hay que cuidarles y desearles larga vida para que sufran viendo desvanecerse sus maldades entre los aciertos de la revolución bolivariana.

  Escribió el yerno de Páez desde Curazao: "Mi  amigo: bastante atormentados nos tienen las noticias que los facciosos nos transmiten sobre el estado del General y de Venezuela, especialmente después que el General Zamora nos dio el cruel e inesperado golpe de su sometimiento, pues aunque todo nos ha llegado por conducto sospechoso, sin embargo no deja de afligir; mas si nos ha sido de gran consuelo saber la disposición de los Estados Unidos de favorecer la justa causa, nada menos esperábamos de una república ilustrada que no puede ver con indiferencia la degradación del hermoso sistema que ha abrazado y los esfuerzos de la Inglaterra por hacerlo aborrecible en estas desgraciadas repúblicas presas de la anarquía en su mayor parte; nuestra esperanza, pues, se reanima tanto más cuanto que el ilustrado Representante de aquella gran nación es testigo de nuestra justicia, de la barbarie que amenaza corromper el sistema en Venezuela y de la activa parte que en ella está tomando hace tiempo el Representante de Inglaterra.
Parece que el gobierno inglés se ha propuesto hacer aborrecibles las instituciones republicanas para despertar en estos pueblos ideas monárquicas; en la Nueva Granada están también en dificultades y sabemos que el señor O'Leary está a la cabeza de la fuerte oposición que se hace a la ilustrada administración del señor Mosquera, y no podemos dejar de ver un plan maquiavélico cuando allí atacan al gobierno porque es ilustrado y hace la felicidad de la República y acá lo apoyan porque es torpe y hace la desgracia de Venezuela: los Estados Unidos pues, son los heraldos de los principios republicanos no pueden menos que interponer su influjo y su poder en favor del orden y de la felicidad de estas Repúblicas sin la cual no sería extraño que cansadas de anarquía, de desorden y de miseria renazcan en algunas, partidos monarcomados buscando el reposo de algún modo: ojalá sea Venezuela protectora de la unión americana, para conservar la pureza del sistema hermoso del Nuevo Mundo; los Estados Unidos no pueden menos que intervenir o amenazar; establecida esta política cesará el pernicioso influjo de la Inglaterra que se ha propuesto corromper y destruir; prosperarán estos Estados y todo el mundo tendrá fe en nuestras hermosas instituciones entre nosotros. Usted no ignora que la Inglaterra tiene sus miras sobre el Orinoco y La Guajira. ¿Permitirán los Estados Unidos que seamos destrozados moralmente para hacerlo después físicamente? ¿Apoderarse la Inglaterra del Orinoco, llave de la América meridional, no es manifestar duramente sus miras invasoras sobre este Continente?
Yo me he permitido hacerle estas reflexiones no porque crea influir en sus deliberaciones sino bajo la confianza de la amistad que se ha servido dispensarme, y como las opiniones de un amigo..."
José María Francia

Por estas mismas razones que otrora se tuvo para con la Inglaterra, también rechazamos frontalmente las pretensiones rapiñescas de los Estados Unidos que empleando los mismos métodos de los imperios de todos los tiempos busca implantar a la fuerza su modelo de explotación capitalista a su conveniencia e interés de apropiarse de nuestras riquezas. de colonizarnos la mente y dominar nuestra voluntad,  y sin tomar en cuenta la realidad nacional, no cesan de hostigar a nuestro pueblo para que aborrezca a nuestros gobernantes, puestos allí por voluntad soberana, libre e independiente del pueblo venezolano, y para que se aborrezcan nuestras instituciones, consagradas todas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, única aprobada en referéndum por el pueblo venezolano y de cuya aprobación o no por parte de Estados Unidos y sus lacayos internos y externos,  nos sabe a cazabe.

sábado, 9 de diciembre de 2017


ELECTOR BENEVOLENTE
Prof. Gonzalo V. Solano L

   

 Benevolente del latín benevŏlens, es toda persona que tiene benevolencia o buena voluntad hacia las demás personas. La benevolencia, a su vez, está asociada con la bondad y con la cualidad de bueno.
En concreto, este término latino se encuentra conformado por dos partículas claramente delimitadas y que son las que le dan significado: “bene”, que se traduce como “bueno”, y el verbo “volo”, que es equivalente a “querer”.
Por ejemplo: “El señor Miguel es un hombre benevolente que siempre colabora en causas solidarias”, “La verdad que el dueño de la casa es benevolente: nos perdonó dos meses de deuda”, “¿No puedes ser un poco más benevolente y asistir a esa pobre gente?”.

   El adjetivo, por lo tanto, está vinculado con la inclinación a hacer el bien. Para la filosofía, el bien es el valor que se le otorga a una acción. Se trata de un concepto tautológico, con definición redundante: lo bueno es lo que está bien.

   La persona benevolente tiende a hacer el bien. Esto quiere decir que realiza lo moralmente o éticamente correcto, mostrando empatía para con las demás personas. Al ser benevolente, la persona desarrolla tareas solidarias, ayuda a quienes lo necesitan y se muestra afectuosa.

   Además toda persona benevolente se identifica por el hecho de que es capaz de ponerse en el lugar de otro para entender por qué es de una manera, por qué actúa de determinado modo o por qué tiene unas ideas y no otras.

   De esta manera, al realizar dicha acción, el benevolente no intenta justificar al que tiene delante sino que simplemente intenta comprenderlo y ver qué haría él en su misma situación. Por consiguiente, la persona benevolente se identifica por ser alguien tolerante con el resto de las personas.

   El hecho de contar con empatía, de tener un punto de mira abierto, de percibir la realidad que existe desde diversos prismas o el poseer capacidad de comunicación e interrelación son algunas de las características que hacen que la persona benevolente pueda ayudar notablemente a quienes tiene a su alrededor a la hora de avanzar y de lograr la felicidad.

   Lo opuesto al bien, por otra parte, es el mal. Ambos términos se definen a partir de su opuesto. Si está bien ayudar a cruzar la calle a una persona de la tercera edad, es porque está mal dejarla desprotegida y sin asistencia, lo que le situaría en riesgo de sufrir un accidente.

   Cabe destacar que benevolente también es aquello que no es todo lo malo, negativo o poco difícil de lo que pudiera ser: “El padre del acusado pidió al juez que sea benevolente y que tenga en cuenta la juventud de su hijo”, “El tornado dejó un saldo benevolente, con apenas unos pocos daños en las casas de la costa”.

   A pocas horas de realizarse el proceso electoral para la escogencia de alcaldes, alcaldesas y gobernador del Estado Zulia, es oportuno indicar que la inmensa mayoría del pueblo venezolana acude siempre a los centros de votación con esa actitud benevolente, pero de pronto uno que otro elector va con otra actitud para nada benevolente y en las colas de electores, antes, durante y después de votar se dedica a criticar al personal del Plan República, al del CNE y a cualesquiera que a bien tenga, y es que tales personas son incapaces de adoptar un comportamiento más racional y se dejan dominar por su odio visceral hacia todo cuanto signifique bienestar para los demás, son los típicos intolerantes de oficio que inducidos por la canalla mediática han llegado al extremo de aplaudir y celebrar la quema de personas vivas, la muerte de sus adversarios, apoyar la invasión militar y el bombardeo de la tierra donde mal nacieron y extraviados de la realidad circundante, no ven nunca más allá de la punta de su nariz, y con tales debilidades, con tales canalladas aspiran ocupar ellos o sus conocidos, de cualquier modo alguna posición de poder, no para el bien común sino para satisfacer sus fines personales casi siempre crematísticos.

   Conservemos nuestra actitud benevolente durante el proceso electoral y dejemos que los muertos entierren a sus muertos.

viernes, 1 de diciembre de 2017

El dios de escuálido


La Biblia  Éxodo 32
El becerro de oro


32 Cuando el pueblo vio que Moisés tardaba en bajar del monte, la gente se congregó alrededor de Aarón, y le dijeron: Levántate. haznos un dios que vaya delante de nosotros; en cuanto a este Moisés, el hombre que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. 2 Y Aarón les dijo: Quitad los pendientes de oro de las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos. 3 Entonces todo el pueblo se quitó los pendientes de oro que tenían en las orejas y los llevaron a Aarón.4 Y él los tomó de sus manos y les dio forma con buril, e hizo de ellos un becerro de fundición. Y ellos dijeron: Este es tu dios, Israel, que te ha sacado de la tierra de Egipto. 5 Cuando Aarón vio esto, edificó un altar delante del becerro. Y Aarón hizo una proclama, diciendo: Mañana será fiesta para el Señor. 6 Y al día siguiente se levantaron temprano y ofrecieron holocaustos y trajeron ofrendas de paz; y el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a regocijarse.7 Entonces el Señor habló a Moisés: Desciende pronto, porque tu pueblo, que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido. 8 Bien pronto se han desviado del camino que yo les mandé. Se han hecho un becerro de fundición y lo han adorado, le han ofrecido sacrificios y han dicho: “Este es tu dios, Israel, que te ha sacado[e] de la tierra de Egipto.” 9 Y el Señor dijo a Moisés: He visto a este pueblo, y he aquí, es pueblo de dura cerviz. 10 Ahora pues, déjame, para que se encienda mi ira contra ellos y los consuma; mas de ti yo haré una gran nación.11 Entonces Moisés suplicó ante el Señor su Dios, y dijo: Oh Señor, ¿por qué se enciende tu ira contra tu pueblo, que tú has sacado de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? 12 ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: “Con malas intencioneslos ha sacado, para matarlos en los montes y para exterminarlos de la faz de la tierra”? Vuélvete del ardor de tu ira, y desiste de hacer daño a tu pueblo. 13 Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel, siervos tuyos, a quienes juraste por ti mismo, y les dijiste: “Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de la cual he hablado, daré a vuestros descendientes
, y ellos la heredarán para siempre.” 14 Y el Señor desistió de hacer el daño que había dicho que haría a su pueblo.
Moisés rompe las tablas del testimonio

15 Entonces se volvió Moisés y descendió del monte con las dos tablas del testimonio en su mano, tablas escritas por ambos[h] lados; por uno y por el otro estaban escritas. 16 Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas. 17 Al oír Josué el ruido del pueblo que gritaba[i], dijo a Moisés: Hay gritos de guerra en el campamento. 18 Pero él respondió:


No es ruido de gritos de victoria,
ni es ruido de lamentos de derrota;
sino que oigo voces de canto.

19 Y sucedió que tan pronto como Moisés se acercó al campamento, vio el becerro y las danzas; y se encendió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las hizo pedazos al pie del monte. 20 Y tomando el becerro que habían hecho, lo quemó en el fuego, lo molió hasta reducirlo a polvo y lo esparció sobre el agua, e hizo que los hijos de Israel la bebieran.
Castigo del pueblo

21 Entonces dijo Moisés a Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo para que hayas traído sobre él tan gran pecado? 22 Y Aarón respondió: No se encienda la ira de mi señor; tú conoces al pueblo, que es propenso al mal. 23 Porque me dijeron: “Haznos un dios que vaya delante de nosotros; pues no sabemos qué le haya acontecido a este Moisés, el hombre que nos sacó de la tierra de Egipto.” 24 Y yo les dije: “El que tenga oro, que se lo quite.” Y me lo dieron, y lo eché al fuego y salió este becerro.

25 Y viendo Moisés al pueblo desenfrenado, porque Aarón les había permitido el desenfreno para ser burla de sus enemigo, 26 se paró Moisés a la puerta del campamento, y dijo: El que esté por el Señor, venga a mí. Y se juntaron a él todos los hijos de Leví. 27 Y él les dijo: Así dice el Señor, Dios de Israel: “Póngase cada uno la espada sobre el muslo, y pasad y repasad por el campamento de puerta en puerta, y matad cada uno a su hermano y a su amigo y a su vecino.” 28 Y los hijos de Leví hicieron conforme a la palabra de Moisés; y cayeron aquel día unos tres mil hombres del pueblo.29 Y Moisés dijo: Consagraos hoy al Señor, pues cada uno ha estado en contra de su hijo y en contra de su hermano, para que hoy El os dé una bendición.

30 Y sucedió que al día siguiente dijo Moisés al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, y yo ahora voy a subir al Señor, quizá pueda hacer expiación por vuestro pecado. 31 Entonces volvió Moisés al Señor y dijo: ¡Ay!, este pueblo ha cometido un gran pecado: se ha hecho un dios de oro.32 Pero ahora, si es tu voluntad, perdona su pecado, y si no, bórrame del libro que has escrito. 33 Y el Señor dijo a Moisés: Al que haya pecado contra mí, lo borraré de mi libro.34 Pero ahora ve, conduce al pueblo adonde te he dicho. He aquí, mi ángel irá delante de ti; mas el día que yo los visite, los castigaré por su pecado. 35 Y el Señor hirió al pueblopor lo que hicieron con el becerro que Aarón había hecho. El becerro de oro, es simplemente el dios de los escuálidos y de ahí su comportamiento permanente, malévolo y vende patria.