domingo, 29 de abril de 2018

Narcosrrubios estadounidenses

NARCOSRRUBIOS ESTADOUNIDENSES

@prof_solano

El senador estadounidense Marcos Rubios, ha venido proponiendo en el exterior la implementación en Venezuela de un Plan Marshall, con el detalle significativo de inmiscuirse abusivamente en asuntos que únicamente corresponden a la nación venezolana, pero ese individuo se abroga la vocería de un país que ni siquiera conoce y en el que apenas algunos han oído  que hay un político estadounidense con el nombre Marcos Rubio; otros, sin embargo, han investigado un poco más acerca de este siniestro personaje que ha sido buscado por la dirigencia oposicionista que hace destrucción y ocasiona muertes en Venezuela ante el repudio general del pueblo venezolano; esa dirigencia fascista capaz de promover la quema de personas vivas y reincidente en la  conspiración durante más de década y media en contra del pueblo. 
Lo que no dicen estos vagabundos que el plan Marshall fue consecuencia directa e inmediata de la llamada Segunda Guerra Mundial, que ocasionó la penuria europea y la imposibilidad financiera de comprar productos estadounidenses; lo cual no es en absoluto la situación de Venezuela, pues nuestra República tiene suficiente capacidad financiera para comprar y pagar lo que necesite no solo a EE.UU sino a cualesquiera otro país del mundo; Venezuela no tiene ese problema, sino de bloqueo impuesto por EE.UU y gobiernos latinoamericanos y europeos que siguen las órdenes, como buenos títeres, del narco imperialismo estadounidense.

Aquel plan Marshall fue un instrumento del imperialismo y de la hegemonía estadounidense.
Para instrumentarlo dieciséis países aceptaron la ayuda pues no tenían otra opción y se reunieron en una Conferencia en París en septiembre de 1947. La Conferencia tenía un triple objetivo: impedir la insolvencia europea que hubiera tenido nefastas consecuencias para la economía norteamericana, prevenir la expansión del comunismo en Europa y crear una estructura que favorecieran la implantación y el mantenimiento de regímenes democráticos, sometidos, por supuesto, a la hegemonía gringa. 
El nombre del plan de rescate económico se debe al Secretario General estadounidense George Marshall, que en 1953 fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz gracias al desarrollo del plan de ayuda económica –que lleva su nombre– para dieciséis países europeos devastados por la Segunda Guerra Mundial.

El plan fue ejecutado bajo el control de un organismo especialmente creado para tal fin: la Administración para la Cooperación Económica (ACE). Un representante de este organismo se instaló en cada una de las capitales de los países europeos beneficiados, para asesorar, y controlar las inversiones.

La ayuda exterior dio un empujón a los esfuerzos internos; los países de Europa Occidental movilizaron eficientemente sus recursos humanos, tomaron medidas de estabilización monetaria, aumentaron su cooperación y estimularon su producción industrial y agrícola.

En diciembre de 1951, el balance de planificación de recursos empresariales, es testimonio del rápido éxito de la reconstrucción europea; la producción industrial es superior es un 64% a la de 1947 y en un 41% a la de antes de la guerra; la cantidad de acero colado se ha duplicado; la producción alimenticia ha progresado en un 24% en relación a 1947, y en un 9% en relación a 1939.

El racionamiento desaparece: en Francia, las cartillas de racionamiento fueron retiradas de circulación a principios de 1949. En el ámbito económico, se comienza hablar del "milagro francés", del milagro Británico e Italiano.

Al comienzo de la guerra de Corea, en junio de 1950, la economía europea se encontraba dispuesta a salir de nuevo a la conquista de los mercados exteriores, modernizada, y con una capacidad de producción que le permite continuar con su crecimiento sin la ayuda del gobierno norteamericano.
Sin embargo, este no es para nada la situación de Venezuela, lo que pasa es que los gobernantes estadounidenses han puesto en práctica operaciones contra nuestro país para torcernos el brazo como nación libre, soberana, anti imperialista, anti narcotraficonsumista, independiente, con abundante petróleo, oro, diamante, coltan, agua dulce, biodiversidad vegetal y un sin fin de riquezas que Estados Unidos y sus lacayos ambicionan y buscan arrebarle a la nación venezolana que cada día es más chavista que nunca, porque Venezuela es de los venezolanos y somos los dueños de nuestro devenir y no renunciaremos a lo nuestro quiera o no EE.UU y sus perritos falderos, sean estos de la parte del mundo que sean.
Hablar de Plan Marshall para cualquier país de latinoamérica deja ver las perversiones gringas de erradicar la paz en nuestra región y convertirla en escenario de guerra y es esta pretensión malsana la que ha de tomarse como campanada de alerta para los pueblos latinoamericanos y tomar medidas encaminadas a sustituir gobernantes  alineados o bajo dominio de los  narcorrubios estadounidenses.

lunes, 16 de abril de 2018

El mismo grupo


La feroz agresión económica, mediática, psicológica, ideológica nacional e internacional dirigida abiertamente por EE.UU y sus gobernantes títeres latinoamérica y de Europa, constituye una arremetida de la oligarquía.
La oligarquía pretende instaurar a la fuerza una forma de gobierno en la cual el poder sea ejercido por un grupo reducido de personas pertenecientes a la  clase social de mayores ingresos y de bienes. Esto es, el conjunto de empresarios y sujetos acaudalados que actuan en Fedecámaras de mabera conjunta para la defensa de sus intereses empresariales y, sobre todo, de las grandes multinacionales de capital estadounidense, especialmente.
La dirección del Estado bajo el sistema oligárquico que se busca imponer a punta de bombas estadounidenses, no volveria a estar en manos de las mentes más brillantes, sino de la dudosa calidad de la dirigencia oposicionista, caracterizada no precisamente por su identificación con los supremos intereses de la nación venezolana, sino de las corporaciones estadounidenses.

En un régimen oligárquico destacan los millonarios, los latifundistas y los dueños de propiedades. La oligarquía, en este sentido, es una especie de estatus social que tiene implicaciones políticas a través de la presión económica para conseguir mayores beneficios y ventajas, pero también  culturales como cierta vestimenta, gustos compartidos, consumismo de productos de factura estadounidense y otras del mismo estilo.


La oligarquía no concibe la movilidad social. Los nuevos ricos no logran entrar en los círculos oligarcas, que defienden un linaje similar al de la nobleza. Cuando un oligarca sufre problemas económicos, por otra parte, intenta sostener de cualquier forma su estilo de vida o, al menos, aparentar que lo sostiene.

El estereotipo del oligarca es el de un sujeto sin ética ni moral, dispuesto a incurrir en la corrupción y la violencia para sostener su poder, el cual considera como un derecho adquirido. Los partidos políticos de izquierda suelen tener a la oligarquía como principal enemigo.

A grandes rasgos, es correcto decir que la oligarquía es un concepto opuesto a la democracia, dado que se trata de concentrar el poder en un grupo reducido de gente, en lugar de dar a todos la posibilidad de opinar y decidir. En países que han sufrido períodos de fuerte represión, el término oligarca se suele utilizar como un insulto de una fuerza particular, cargado de la frustración y el resentimiento propios de un pueblo al cual se lo despojó de sus libertades.

La oligarquía corporativa es una forma de poder, que puede ser de tipo operacional o gubernamental, en el cual un pequeño grupo de personas, a veces de instituciones educativas o entidades económicas influyentes tales como bancos, actúan de acuerdo a los principios de la oligarquía, a menudo pasando por encima de las decisiones oficiales de un país. Un claro ejemplo de la actualidad son ciertas empresas multinacionales, que influyen en los movimientos de gobernantes elegidos democráticamente.

La historia de los gobiernos de naturaleza oligárquica data de las primeras organizaciones sociales del ser humano como especie. A lo largo de los siglos, se han repetido ciertos patrones asociados al el nacimiento de un sistema de este tipo, tales como las relaciones comerciales entre varias naciones y el progreso económico de un sector muy delimitado de la población.

Escritos de temas políticos que legaron los antiguos griegos, como es parte de la obra de Platón, hablan de estos sistemas de gobierno oligarcas, siendo uno de los ejemplos más citados el de los Treinta Tiranos, que rigieron al pueblo ateniense. En el caso de Atenas, se derrocó la oligarquía para recuperar la estructura democrática de la cual habían disfrutado hasta entonces.

Resulta interesante señalar que la oligarquía se puede apreciar en distintos momentos de la historia, pero también en civilizaciones muy diversas, que van desde los antiguos europeos hasta ciertas tribus de África, donde se designa el poder en un consejo de hombres de avanzada edad que, teóricamente, gozan de la sabiduría suficiente como para tomar las decisiones más importantes, aquéllas que guiarán a su gente por el camino del progreso.

domingo, 1 de abril de 2018

Resurrección y paz


RESURRECCIÓN Y PAZ
@prof_solano

Mateo 28: Pasado el sábado, cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. 2 De pronto hubo un fuerte temblor de tierra, porque un ángel del Señor bajó del cielo y, acercándose al sepulcro, quitó la piedra que lo tapaba y se sentó sobre ella. 3 El ángel brillaba como un relámpago, y su ropa era blanca como la nieve. 4 Al verlo, los soldados temblaron de miedo y quedaron como muertos. 5 El ángel dijo a las mujeres:
—No tengan miedo. Yo sé que están buscando a Jesús, el que fue crucificado.6 No está aquí, sino que ha resucitado, como dijo. Vengan a ver el lugar donde lo pusieron.7 Vayan pronto y digan a los discípulos: “Ha resucitado, y va a Galilea para reunirlos de nuevo; allí lo verán.” Esto es lo que yo tenía que decirles.
Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”.  Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor.  Jesús les dijo de nuevo: “¡La paz esté con ustedes!”. (Juan 20, 19-21)

La paz es el gran legado de Jesús resucitado a sus discípulos y a quienes nos decimos cristianos. En este fundamento rechazo el lenguaje de odio y las prácticas de curas que disfrazados de cristianos bendicen acciones violentas pues, a no dudarlo, abusan de su posición para promover la violencia que esté acorde con sus intereses político partidista; claramente se muestran anticristianos y con gusto les hubiere gustado que el mensaje de la resurrección no existiera, pero existe y quienes leemos la Biblia sin estos curas de intermediarios, podemos constatar la perversidad bajo una sotana.
El legado de la paz no todos saben recibirlo e interiorizarlo. Un legado que esos curas politiqueros para nada cuidan, y juegan a perderlo, tratan de confundir en las vueltas del camino, buscan que se olvide hacia dónde nos dirigimos, a quién buscamos, cuál es nuestro propósito en la vida. 
Jesús resucitado nos da la paz con generosidad, porque está convencido de que somos capaces de recibirla, de conservarla y de hacerla fructificar, comunicándola y compartiéndola con el mundo en que vivimos, y con  las personas que convivimos.
La paz de Jesús no es tan solo ausencia de guerra. La paz de Jesús no es sólo callar las armas, quemar vivas personas, impedir que las balas arrebaten la vida. Estos necesariamente serian la  resultante.
La paz de Jesús es la paz del corazón. La paz de Jesús es la armonía de los hombres consigo mismos, que es la paz original; la primera, la que está en la base, la fundamental. La paz de Jesús es el reinado del bien y la verdad, de la justicia y la libertad, del perdón y la reconciliación, en el corazón del ser humano.¿Pero cura con odio qué paz puede promover?

De esta paz primera y básica, brota la otra paz; la paz social, la paz de unos seres humanos con otros, y con el cosmos; la paz de los pactos y las alianzas, el silencio de los fusiles, el ejercicio sano y justo del poder, la posibilidad de actuar con libertad en el ejercicio pleno de los derechos.
Esos mismos curas oran mucho por la paz de nuestro país y del mundo, pero ni de cerca por la paz de los corazones, donde se gestan las acciones pacíficas y las acciones violentas; donde nacen la justicia, el respeto  y el amor, y también la injusticia, el odio, el rencor, la deshonestidad.    
Los chavistas más que estar orando de templo en templo, de misa en misa, de hostia tras hostia, luchamos a diario en favor de la paz, somos cristianos.

Abrimos nuestro corazón a Jesús Resucitado, y procuramos consustanciarnos con su legado de  paz, de su amor, de su bondad. Caminamos con Jesús. Atendemos su voz. Tratamos de  fortalecernos a  lo interno con su Palabra de Vida. Acojemos su Espíritu que nos guía hacia la verdad plena. Poco a poco nos vamos haciendo instrumentos de su paz, constructores de paz, en medio de nuestra familia, en el entorno social en el que nos desenvolvemos, en el mundo en que vivimos. No necesitamos de un pulpito ni de sotana para ello, no necesitamos divulgarlo sencillamente practicamos la paz.