NARCOSRRUBIOS ESTADOUNIDENSES
@prof_solano
El senador estadounidense Marcos Rubios, ha venido proponiendo en el exterior la implementación en Venezuela de un Plan Marshall, con el detalle significativo de inmiscuirse abusivamente en asuntos que únicamente corresponden a la nación venezolana, pero ese individuo se abroga la vocería de un país que ni siquiera conoce y en el que apenas algunos han oído que hay un político estadounidense con el nombre Marcos Rubio; otros, sin embargo, han investigado un poco más acerca de este siniestro personaje que ha sido buscado por la dirigencia oposicionista que hace destrucción y ocasiona muertes en Venezuela ante el repudio general del pueblo venezolano; esa dirigencia fascista capaz de promover la quema de personas vivas y reincidente en la conspiración durante más de década y media en contra del pueblo.
Lo que no dicen estos vagabundos que el plan Marshall fue consecuencia directa e inmediata de la llamada Segunda Guerra Mundial, que ocasionó la penuria europea y la imposibilidad financiera de comprar productos estadounidenses; lo cual no es en absoluto la situación de Venezuela, pues nuestra República tiene suficiente capacidad financiera para comprar y pagar lo que necesite no solo a EE.UU sino a cualesquiera otro país del mundo; Venezuela no tiene ese problema, sino de bloqueo impuesto por EE.UU y gobiernos latinoamericanos y europeos que siguen las órdenes, como buenos títeres, del narco imperialismo estadounidense.
Aquel plan Marshall fue un instrumento del imperialismo y de la hegemonía estadounidense.
Para instrumentarlo dieciséis países aceptaron la ayuda pues no tenían otra opción y se reunieron en una Conferencia en París en septiembre de 1947. La Conferencia tenía un triple objetivo: impedir la insolvencia europea que hubiera tenido nefastas consecuencias para la economía norteamericana, prevenir la expansión del comunismo en Europa y crear una estructura que favorecieran la implantación y el mantenimiento de regímenes democráticos, sometidos, por supuesto, a la hegemonía gringa.
El nombre del plan de rescate económico se debe al Secretario General estadounidense George Marshall, que en 1953 fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz gracias al desarrollo del plan de ayuda económica –que lleva su nombre– para dieciséis países europeos devastados por la Segunda Guerra Mundial.
El plan fue ejecutado bajo el control de un organismo especialmente creado para tal fin: la Administración para la Cooperación Económica (ACE). Un representante de este organismo se instaló en cada una de las capitales de los países europeos beneficiados, para asesorar, y controlar las inversiones.
La ayuda exterior dio un empujón a los esfuerzos internos; los países de Europa Occidental movilizaron eficientemente sus recursos humanos, tomaron medidas de estabilización monetaria, aumentaron su cooperación y estimularon su producción industrial y agrícola.
En diciembre de 1951, el balance de planificación de recursos empresariales, es testimonio del rápido éxito de la reconstrucción europea; la producción industrial es superior es un 64% a la de 1947 y en un 41% a la de antes de la guerra; la cantidad de acero colado se ha duplicado; la producción alimenticia ha progresado en un 24% en relación a 1947, y en un 9% en relación a 1939.
El racionamiento desaparece: en Francia, las cartillas de racionamiento fueron retiradas de circulación a principios de 1949. En el ámbito económico, se comienza hablar del "milagro francés", del milagro Británico e Italiano.
Al comienzo de la guerra de Corea, en junio de 1950, la economía europea se encontraba dispuesta a salir de nuevo a la conquista de los mercados exteriores, modernizada, y con una capacidad de producción que le permite continuar con su crecimiento sin la ayuda del gobierno norteamericano.
Sin embargo, este no es para nada la situación de Venezuela, lo que pasa es que los gobernantes estadounidenses han puesto en práctica operaciones contra nuestro país para torcernos el brazo como nación libre, soberana, anti imperialista, anti narcotraficonsumista, independiente, con abundante petróleo, oro, diamante, coltan, agua dulce, biodiversidad vegetal y un sin fin de riquezas que Estados Unidos y sus lacayos ambicionan y buscan arrebarle a la nación venezolana que cada día es más chavista que nunca, porque Venezuela es de los venezolanos y somos los dueños de nuestro devenir y no renunciaremos a lo nuestro quiera o no EE.UU y sus perritos falderos, sean estos de la parte del mundo que sean.
Hablar de Plan Marshall para cualquier país de latinoamérica deja ver las perversiones gringas de erradicar la paz en nuestra región y convertirla en escenario de guerra y es esta pretensión malsana la que ha de tomarse como campanada de alerta para los pueblos latinoamericanos y tomar medidas encaminadas a sustituir gobernantes alineados o bajo dominio de los narcorrubios estadounidenses.
