sábado, 6 de agosto de 2016

ENFOQUES: Una y la misma nación


UNA Y LA MISMA NACIÓN


Por: Gonzalo V Solano L
(@Prof_solano2)

GLOSAS

Nicolás Guillen

No sé si me olvidarás,
ni si es amor este miedo;
yo sólo sé que te vas,
yo sólo sé que me quedo.
ANDRÉS ELOY BLANCO

1
Como la espuma sutil
con que el mar muere deshecho,
cuando roto el verde pecho
se desangra en el cantil,
no servido, sí servil,
sirvo a tu orgullo no más,
y aunque la muerte me das,
ya me ganes o me pierdas,
sin saber que me recuerdas
no sé si me olvidarás.

2
Flor que sólo una mañana
duraste en mi huerto amado,
del sol herido y quemado
tu cuello de porcelana:
Quiso en vano mi ansia vana
taparte el sol con un dedo;
hoy así a la angustia cedo
y al miedo, la frente mustia...
No sé si es odio esta angustia,
ni si es amor este miedo.

3
¡Qué largo camino anduve
para llegar hasta ti,
y qué remota te vi
cuando junto a mí te tuve!
Estrella, celaje, nube,
ave de pluma fugaz,
ahora que estoy donde estás,
te deshaces, sombra helada:
Ya no quiero saber nada;
yo sólo sé que te vas.

4
¡Adiós! En la noche inmensa
y en alas del viento blando,
veré tu barca bogando,
la vela impoluta y tensa.
Herida el alma y suspensa
te seguiré, si es que puedo;
y aunque iluso me concedo
la esperanza de alcanzarte,
ante esa vela que parte,
yo sólo sé que me quedo.

En esta glosa dos poetas, Nicolás Guillen de Cuba y Andrés Eloy Blanco, de Venezuela, se integran en una misma línea de pensamiento y de sentimiento; siendo evidente que los latinoamericanos y caribeños somos una y la misma nación. Peto además humanistas y es bueno conocer un poco acerca del humanismo, para entender el pensamiento que a los Chavistas nos identifica cuando decimos que además de cristianos –del Cristo revolucionario que expulsó a los mercaderes del templo y del Cristo del Sermón de la Montaña, por mencionar tan solo dos episodios del "verbo hecho carne" – y de luchar día a día por el socialismo en Venezuela, somos también humanistas.

Definimos al Humanismo como una corriente Filosófica, Intelectual y Cultural que surgió como consecuencia del movimiento del Renacimiento, teniendo como principal finalidad la búsqueda de los conceptos presentes en la Antigüedad Clásica, sobre todo en los conceptos vertidos por la Filosofía Griega, transcurriendo en pleno auge entre el Siglo XIV y el Siglo XVI, con precursores como Giovanni Boccaccio, Dante Alighieri o Francesco Petrarca, entre otros.

Desde aquella época se modifíco esta corriente, inflienciado por los Cambios Ideológicos Europeos, sobre todo con las reformas eclesiásticas que derivaron en la Iglesia Calvinista y la Luterana o Anglicana, sumado además el período de la Ilustración, la realización de la Contrarreforma Católica y sobre todo con el advenimiento de la
Revolución Francesa acontecida en el Siglo XVIII.

Este movimiento se basaba en el término de Humanitas, que tomaba el concepto griego de la Filantropía, en la que se buscaba una corriente de Amar a nuestros semejantes, derivando posteriormente en el germánico Humanismos que conllevó la realización de una teoría educativa que enfrentaba a la Escolástica, aplicándose para el estudio de las Letras Clásicas.

Esta corriente buscaba entonces utilizar los Studia Humanitatis, una forma de reemplazar los cánones eclesiásticos mediante la introducción de una enseñanza que estaba basada en el Estudio del Hombre, derivando de las distintas Obras Grecolatinas que fueron difundidas y traducidas contando inclusive con la ayuda de Monjes Humanistas que distribuían dichas publicaciones en Bibliotecas Monásticas de todo el continente europeo.

La principal función que tuvo el Humanismo fue la restauración histórica de todas las disciplinas que facilitaban el conocimiento de la Antigüedad clásica, siendo considerado como un modelo con mayor suceso hacia el conocimiento que el que estaba propuesto en la Edad Media, buscando además la restauración de la Filosofía Grecolatina, imitando y aplicando el Modelo Escolar que se empleaba en dichas épocas, e imitando el lenguaje y la metodología que empleaban los Escritores Clásicos.

Como consecuencia, en esta época es que se desarrollo de mejor forma la Literatura, la Retórica, la Gramática y la Historia, además de enfocarse a aquellas que buscaban enriquecer el Espíritu Humano, enfatizándose en el estudio de la Filosofoía Moral, el desarrollo de los Saberes Liberales como contraposición a la Teología y el desarrollo de Géneros Literarios Humanísticos
No solo esto, toda persona medianamente buena observadora se  da cuenta que cada Chavista tiene apego por lo trascendente, entiende que la muerte no constituye el final de un camino sino un cambio de plano, un paso hacia la eternidad, y esta tendencia no es nada nueva en este mundo sino existe desde tiempos inmemoriales. Entendemos que la búsqueda existencial es una de las características que nos definen como seres humanos; por ello nuestro pensamiento se inscribe en la corriente que se conoce como Psicología Humanista, corriente que no renuncia a entender todos los aspectos de lo que nos hace humanos. Este enfoque acerca de la muerte, por cierto, se aparta bastante del enfoque teológico que nos acusa de idolatría a nuestro Comandante Eterno, pues no predicamos de palabra solamente ni mucho menos nos estamos desgañitando por allí repitiendo textos de los que nos asumimos como los únicos dotados, capacitados y ungidos para interpretarlos. Para nosotros Chávez vive, en sus obras, en las semillas que sembró en su paso por este mundo terrenal. Si esto es idolatría, habría que precisar lo que serán los textos que nuestros acusadores usan y abusan para llenar de confusiones, tal vez intencionales y opiáceas.

Nos fundamentamos en los estudios de Abraham Maslow, creador de la Pirámide de Maslow de las necesidades humanas. En su libro La Personalidad Creadora , Maslow habla de tres ciencias o grandes categorías aisladas desde las que se estudia la psique humana. Una de ellas es la corriente conductista y objetivista, que parte del paradigma positivista de la ciencia.
En segundo lugar se encuentra lo que él llama "las psicologías freudianas", que ponen énfasis en el papel del subconsciente para explicar el comportamiento humano y, especialmente, la psicopatología.

Finalmente, Maslow habla de la corriente a la que él se adscribe: la Psicología Humanista. Esta tercera corriente, sin embargo, tiene una peculiaridad. La Psicología Humanista no niega los dos enfoques anteriores, sino que los abarca partiendo de otra filosofía de la ciencia. Más allá de ser una serie de métodos a través de los cuales estudiar e intervenir sobre el ser humano, tiene su razón de ser en una manera de entender las cosas, una filosofía singular. Concretamente, esta escuela se fundamenta en dos movimientos filosóficos: la fenomenología y el existencialismo.

La concepción de la fenomenología puede ser abordada explicando la idea de fenómeno.De hecho, el filósofo alemán Martin Heidegger lo define como "aquello en que algo puede hacerse patente, visible en sí mismo" . Para la fenomenología, lo que percibimos como lo real es la realidad última.

Desde la fenomenología se destaca el hecho de que nunca somos capaces de experimentar "la realidad en sí" de manera directa, pues nuestros sentidos actúan como filtro de esta información, mientras que ocurre lo contrario con los aspectos subjetivos de los que somos conscientes. Es decir, se apela a la experiencia intelectual y emocional como las fuentes legítimas de conocimiento, una reivindicación que recoge también la Psicología Humanista.

Por su parte, el existencialismo es una corriente filosófica que propone una reflexión sobre la propia existencia humana. Dos de los postulados que más influyen sobre la Psicología Humanista son:

1. La existencia humana es reflexiva gracias a la consciencia. Desde la conciencia emana la angustia vital de buscarle un sentido a la existencia.

2. La existencia del ser humano es cambiante y dinámica por su propia naturaleza, es decir, se va desarrollando. A través del desempeño de la existencia, concretado en su toma de decisiones, se llega a la esencia, que puede ser auténtica o inauténtica dependiendo de su congruencia con el proyecto de vida de la persona.

En síntesis, tanto la fenomenología como el existencialismo ponen el énfasis en la consciencia y la capacidad del hombre para decidir, en todo momento, qué hacer, movido en última instancia por su intencionalidad y no por su biología o entorno, apartándose así del innatismo y el ambientalismo . La Psicología Humanista recoge esta herencia y la orienta al estudio e intervención sobre la toma de decisiones, la capacidad para crear un proyecto de vida consistente, la consciencia humana y la reflexión a partir de esta experiencia, que es subjetiva en parte.

Además, dado que esta corriente de psicólogos asimila ideas como la búsqueda existencial, su discurso suele hacer referencia a las "potencialidades" del ser humano, es decir, aquellas etapas de su desarrollo que lo separan del estado al que aspira. La naturaleza de este desarrollo no es biológica, sino bastante más inefable: se trata de una progresión de estados subjetivos en los que la persona se pregunta constantemente el por qué de lo que le ocurre, el significado de lo que está viviendo, y qué puede hacer para mejorar su situación.

Teniendo en cuenta que "lo que está viviendo" es algo totalmente privado y fuera del alcance de miradas ajenas, se entiende que desde una perspectiva humanista esta búsqueda existencial sea responsabilidad del propio sujeto que la experimenta.

El ser humano es. sin duda, un ser consciente, intencional, en constante desarrollo y cuyas representaciones mentales y estados subjetivos son una fuente válida de conocimiento sobre sí mismo. Es capaz de asumir la responsabilidad de sus decisiones y por ello
es capaz y digno de vivir en una democracia protagónica y participativa, y este convencimiento nos lleva a ver con recelo la democracia representativa que limita e impide la toma responsable de decisiones y la delega en una especie de elite de individuos "superdotados" que deciden por el destino de las naciones. Esto por decir lo menos. Pero es que, además, esta elite de individuos un día decidieron ponerse al servicio de una potencia extraña a la cultura, a las costumbres, a las tradiciones, a las raíces de los pueblos latinoamericanos y caribeños, que para sojuzgarlo no titubeo en dividirnos y desintegrarnos, pero llegó Chávez y nos orientó plenamente hacia la integración, la misma que integra dos poetas en una glosa y busca integrar los pueblos latinoamericanos y caribeños en lo que son, una y la misma nación.


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